Las estrategias de la reducción
de los daños asociados al uso de drogas en la
Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad
de Rosario.
Desde los inicios de la epidemia
de VIH-Sida en la Ciudad de Rosario, en los
años 1986-87, fue evidente que los usuarios
de drogas, especialmente aquellos que las usaban
en forma inyectable, estaban fuertemente impactados
por la infección VIH-Sida. Eran y son aún muy
frecuentes las situaciones en las que se verifica
la infección en un varón joven usuario de drogas,
en su compañera, en general una mujer joven
no usuaria de drogas inyectables infectada por
relaciones sexuales, y en alguno de los hijos
de ambos, infectado por vía vertical. A esto
se podría sumar la presencia de la infección
en varios amigos, conocidos, y en ocasiones
hermanos, también usuarios de drogas inyectables
con los que el varón antedicho solía compartir
sus agujas y jeringas, cuando no otros materiales
de inyección de drogas. La droga inyectada era
especialmente cocaína pero en ocasiones también
opiáceos y otras. Este cuadro constituye sin
lugar a dudas un escenario de trabajo habitual,
sino el más habitual, para todos los que en
Argentina trabajamos en la atención y prevención
del VIH-Sida desde sus comienzos.
La dimensión epidemiológica de
este problema se puede apreciar con los datos
en las manos (ver Estadísticas y Epidemiología).
Para ser gráficos y breves, deberíamos decir
que al menos 2 / 3 de la epidemia en nuestra
Ciudad de Rosario se hallan determinados por
el antecedente directo o indirecto del uso de
drogas inyectadas con materiales compartidos.
Esto hace que cuando pensamos en las Estrategias
conocidas como de Reducción de los Daños Asociados
al Uso de Drogas, estemos pensando en algo que
debió ser hecho muchos años atrás, y que hubiera
evitado gran parte de la epidemia de VIH-Sida
que hoy tenemos en nuestro país, al menos en
los grandes conglomerados urbanos donde se verifica
en general el uso de drogas inyectables.
Muchos podrían ser los factores
a enumerar para intentar una explicación de
esta ausencia tan evidente y grave de una estrategia
preventiva demostradamente eficaz, pero esto
excede los alcances de este material. Cabe decir
en cambio que afortunadamente hoy la instalación
de estas estrategias se ha iniciado desde muchos
ámbitos de trabajo y que se están dando los
pasos en el camino correcto para que en pocos
años se verifique la adecuada cobertura de los
usuarios de drogas inyectadas con programas
públicos de Reducción de Daños que eviten en
gran medida tanto las infecciones por VIH como
otros varios daños evitables.
Las estrategias de reducción
de daños son básicamente estrategias de inclusión
y de ciudadanía, basadas en el respeto por los
derechos humanos de las personas que no pueden
o no quieren dejar de usar drogas por distintas
vías. El Programa Municipal de Sida de Rosario
inicia sus acciones en este sentido en una fecha
temprana: setiembre de 2000, fecha en que en
el Centro de Salud de Barrio Las Flores se comienzan
a intercambiar agujas y jeringas con un pequeño
grupo de usuarios de drogas inyectables, en
la que probablemente sea la primer actividad
de este tipo sostenida desde ámbitos públicos
en todo el país. Pocos meses después comienzan
actividades similares en el Centro de Salud
San Martín, las que se ampliaron progresivamente
hasta constituir el amplio conjunto de actividades
de salud que hoy desarrolla este Centro (ver:
Experiencia de la Reducción de Daños en la ciudad
de Rosario- Centro de Salud “San Martín”), las
que vinieron a retomar y potenciar un vínculo
con usuarios de drogas que se sostenía desde
varios años atrás con actividades grupales,
sin llegar al suministro de agujas y jeringas
que hoy se desarrolla.
A mediados del año 2002, tuvimos
el honor de recibir la visita de los Dres Pedro
Chequer, Asesor Interpaís para el Conos Sur,
y del Dr Kart Dehne, de la Oficina de Viena
de la Organización de Naciones Unidas contra
la Droga y el Crimen, UNODC, quienes visitaron
nuestros efectores de salud y ponderaron las
acciones de Reducción de Daños del Programa
Municipal de Sida de Rosario. Como resultado
de esta visita, el Programa ha sido incluído
en el Proyecto de Prevención al abuso de Drogas
y del VIH-Sida en los Países del Mercosur, que
se viene desarrollando durante el año 2003 con
todo éxito, y que esperamos continuar en el
2004. Este proyecto incluye: