La discriminación, como seguramente
muchos lectores coincidirán, es una problemática
que atraviesa fuertemente la realidad de las
personas afectadas por el VIH-Sida si bien es
un rasgo que caracteriza a nuestra cultura en
las últimas décadas y que a la vez es una característica
de los discursos hegemónicos que cotidianamente
nos invaden.
Poder iniciar trabajos en las
aulas tendientes a problematizar y buscar dar
algunas respuestas transformadoras, dentro de
las posibilidades del contexto en el que realizamos
la tarea constituirá un fuerte desafío para
las prácticas educativas. Sobre todo para aquellas
que busquen superar los enfoque más tradicionales
de lectura e interpretación de normativas que
rigen en nuestro país y en el mundo, tales como
La Constitución Nacional, Pactos y Convenciones
Internacionales de Derechos Humanos y Leyes
antidiscriminatorias,.
Reconocer su existencia, su jerarquía
jurídica, poner a los alumnos en contactos con
las mismas, provocar en ellos, sobre todo en
los adolescentes análisis críticos y debates
sobre las normas en sí, sobre los momentos en
que fueron dictadas, en qué contextos y su relación
con la realidad que buscan abordar es un paso
necesario. En este momento, compartir con los
estudiantes lecturas sobre aquellos artículos
más puntuales referidos a la discriminación,
existentes en la Ley Nacional de Discriminación,
Ley Nacional de Sida o en la Ley Provincial,
u otros más cercanos a la realidad educativa
tales como La Declaración Consensual sobre el
Sida en las Escuelas o el Repertorio de recomendaciones
prácticas de la OIT sobre el VIH-Sida en el
mundo del trabajo podrán ayudar a elaborar un
marco teórico mínimo, construido por los estudiantes
con el cual acercarse a investigar cuestiones
que ponen en tensión la vigencia de los Derechos
Humanos y específicamente de las personas afectadas
por la epidemia del Sida.
Las lecturas, el acercamiento
a materiales audiovisuales, las entrevistas
a integrantes de organizaciones que trabajan
brindando servicios o atención médica (ONG/
OG), el contacto con personas que trabajan en
prevención y en especial con jóvenes de la misma
edad que se han capacitado para intervenir en
sus comunidades - los Jóvenes de Ofes o del
Programa Municipal de Sida, como podrá conocerse
en este CD- permitirá a los estudiantes visualizar
otras prácticas, otros saberes, otras miradas
disciplinarias de menor acceso a las instituciones
educativas. La Antropología, la Psicología,
el trabajo Social y Comunitario de diferentes
actores sociales ofrecerá herramientas valiosas
que luego, re-trabajadas en las aulas podrán
dar lugar a muestras que superen el enciclopedismo,
el exceso de información, posibilitando propuestas
que incorporen lo lúdico, la capacidad expresiva
y artística que caracteriza con diferentes matices
a todos los sujetos. Recrear en dramatizaciones,
en cuentos, en un panel de "expertos", en un
micro radial situaciones como, la discriminación
de un compañero por estar infectado, de un trabajador
, de algún miembro de su familia, de chicas
o chicos que trabajan en la calle o que se prostituyen
por citar algunos ejemplos, permitirá debatir,
asumir diferentes posiciones, analizar los valores
que se sostienen en las mismas, buscar la integración,
la inclusión de las personas o descubrir como
podemos reproducir hábitos, expresiones que
muchas veces refuerzan cotidianamente la discriminación
, la intolerancia y los prejuicios.
Diferentes situaciones de desigualdad
que aparecen generalmente asociadas a los sectores
más desprotegidos de la sociedad que demandan
urgentes y variadas acciones para contrarrestarlas
a nivel de los grupos, instituciones y del Estado.
De aquí la inclusión de algunas técnicas que
podrán leerse en esta guía y que podrán ser
tomadas como ayuda en el diseño de proyectos
de aula o institucionales que puedan sostenerse
y recrearse en el tiempo buscando producir mejoras
en la cultura institucional.
Asimismo, quizás lo más valioso,
de poder elegir y guiar a los alumnos a realizar
trabajos de investigación-acción en la comunidad
sobre diversas formas de manifestación de la
discriminación social y de las personas o familias
afectadas más directamente por el Sida sea la
posibilidad de poder ver con sus pares otras
realidades económicas-sociales-laborales, diferentes
formas de ser y de actuar en comunidad y de
comprometerse en problemas sociales que afectan
a sus semejantes. Las leyes podrán especificar
las diferentes formas de discriminación social,
los recursos jurídicos para anteponer frente
a casos de discriminación, también permitirán
sancionar y dar penas a los infractores -responsabilidad
ineludible del Estado-; pero la riqueza de poder
ver y sentir a otro ser humano, hombre, mujer,
joven que se compromete, que trabaja, que estudia,
que comparte sus experiencias, seguramente que
tendrá una dimensión existencial con más posibilidades
de ser perdurable en la formación de la personalidad
de los estudiante y de su comportamiento ético
y comunitario.
Una enseñanza centrada en los
Derechos Humanos requiere de un enfoque amplio
que podrá partir de casos específicos de violaciones
o cuestiones que tensionan su vigencia para
promover hábitos y valoraciones orientados a
la formación de una sociedad más humana y más
justa.